- iOS 27 apostará por mejoras internas de rendimiento, batería y Apple Intelligence tras el gran rediseño de iOS 26.
- Las cifras oficiales muestran que iOS 26 tiene una adopción alta, pese a la ligera caída y a la polémica por Liquid Glass y las actualizaciones forzadas.
- Apple prepara cambios de hardware importantes: iPhone plegables, transición total a eSIM y una amplia renovación de la gama Mac y iPad.
- El ecosistema se encamina a unos años de consolidación: menos cambios estéticos bruscos y más foco en estabilidad, IA y nuevas categorías de producto.
El ecosistema del iPhone está viviendo un momento curioso: por un lado, iOS 26 ya está muy extendido y ha traído un rediseño enorme con Liquid Glass, y por otro, los rumores apuntan a que iOS 27 será una versión mucho más tranquila en lo visual pero muy ambiciosa en estabilidad, batería e inteligencia artificial. A esto se suman filtraciones sobre nuevos iPhone plegables, cambios radicales con la eSIM en Europa y una oleada de productos de Apple que van a marcar el rumbo de los próximos años.
Todo ese ruido ha generado cierta confusión: se habló de tasas de adopción muy bajas de iOS 26, supuestos fracasos de actualización y usuarios enfadados con el nuevo diseño. Sin embargo, los datos oficiales de Apple cuentan una historia bastante distinta. Mientras tanto, las filtraciones sobre iOS 27 y los próximos dispositivos apuntan a que Apple está en plena “fase de limpieza” de su plataforma, puliendo lo que no ha convencido y preparando el terreno para su siguiente salto en hardware y software.
iOS 27: una actualización continuista centrada en rendimiento y batería

Las filtraciones más fiables apuntan a que iOS 27 será una versión de transición, más parecida a lo que en su día fue iOS 12 o Snow Leopard en Mac. Es decir, menos fuegos artificiales y más picar piedra: estabilidad, rendimiento, menos errores y mejor gestión interna del sistema.
Según Mark Gurman, una de las fuentes de información más sólidas sobre Apple, iOS 27 forma parte de un gran “trabajo de limpieza” dentro de la compañía. El objetivo es evitar repetir los problemas de las primeras versiones de iOS 26, que llegaron con su ración habitual de bugs pero también con quejas notables de rendimiento y, sobre todo, de autonomía en algunos iPhone.
En este contexto, Apple estaría trabajando en un nuevo algoritmo específico para mejorar la duración de la batería sin necesidad de cambiar de iPhone. No se trataría de un modo configurable por el usuario, sino de un ajuste profundo del sistema, ejecutándose en segundo plano y aplicándose a todos los modelos compatibles con iOS 27.
La idea encaja con el precedente de los ajustes de “modo adaptativo” de batería introducidos en iOS 26, una función pensada para equilibrar el consumo energético en momentos clave. El problema es que está muy limitada (solo para iPhone 15 Pro y posteriores) y no actúa de forma tan constante como a muchos usuarios les gustaría.
Con iOS 27, todo apunta a que Apple reescribirá buena parte del código interno ligado a procesos en segundo plano, buscando ese punto dulce entre rendimiento y consumo que tantos reclaman. Es un área especialmente sensible, porque cada gran actualización de iOS suele venir acompañada de quejas de batería, pero en el ciclo de iOS 26 el ruido ha sido mayor de lo habitual, algo que Cupertino no puede ignorar.
Apple Intelligence, Siri y el papel de la IA en iOS 27

Aunque iOS 27 no vaya a ser una revolución visual, sí se esperan avances significativos en todo lo relacionado con Apple Intelligence y la inteligencia artificial generativa. Una parte de estas mejoras vendría impulsada por acuerdos con otras grandes tecnológicas, como el ya comentado pacto con Google para integrar ciertas funciones basadas en sus modelos.
Entre lo más llamativo está la evolución de Siri: la “nueva Siri” no se estrenará a pleno pulmón en iOS 26.4, sino que tendrá su momento fuerte con iOS 27. Apple ya adelantó hace tiempo un conjunto de capacidades mucho más profundas para su asistente, y la compañía habría programado su despliegue completo alrededor de 2026.
La nueva versión del asistente de voz no solo debería entender mejor el contexto y las peticiones complejas, sino también manejar con soltura tareas como buscar datos concretos, contar historias personalizadas o incluso prestar cierto apoyo emocional al usuario, un terreno en el que Apple será especialmente cuidadosa por implicaciones éticas y de privacidad.
Además, se ha filtrado que Apple trabaja en un chatbot propio integrado dentro del sistema, orientado a tareas de conversación y generación de contenido, una especie de “chat” nativo que respondaría a las expectativas de muchos usuarios que ven la IA generativa precisamente como eso: un asistente conversacional accesible desde cualquier parte.
Con todo este paquete de novedades y una base de sistema más madura y pulida, no son pocos los que consideran que iOS 27 podría convertirse en lo que muchos esperaban de iOS 26: menos ruido estético y más funciones realmente útiles, bien integradas y, sobre todo, estables.
La adopción real de iOS 26: cifras oficiales y fin de los rumores
Mientras se cocina iOS 27, los datos oficiales de Apple sobre iOS 26 dejan claro que el supuesto “fracaso” de adopción fue más mito que realidad. A fecha de 12 de febrero de 2026, los números medidos a través de la App Store muestran que el nuevo sistema está muy lejos de ser un desastre.
En los iPhone lanzados en los últimos cuatro años, el 74% ya ejecuta iOS 26, el 20% se mantiene en iOS 18 y solo un 6% utiliza versiones anteriores. Si miramos todo el parque de dispositivos activos, sin limitar por antigüedad, iOS 26 está instalado en el 66% de los iPhone, iOS 18 en el 24%, y un 10% se queda en sistemas más antiguos.
Comparando con el año anterior, cuando iOS 18 se situaba en el 76% de los modelos recientes y el 68% del total, iOS 26 se queda apenas dos puntos por debajo. Es cierto que la medición de iOS 26 se hizo tras 150 días de su lanzamiento, frente a los 127 días en el caso de iOS 18, pero aun así no hablamos de un desplome, sino de una ligera caída.
Estas cifras desmontan por completo los informes que circularon hace unos meses, donde se afirmaba que solo un 15-16% de los iPhone habían instalado iOS 26. Ese dato, repetido hasta la saciedad, daba a entender que los usuarios estaban rechazando en masa la actualización.
El origen de esa confusión está en un problema técnico con Safari: en iOS 26, el navegador empezó a identificarse como si el dispositivo estuviera en iOS 18.7 para reducir el fingerprinting y mejorar la privacidad. Plataformas de métricas como StatCounter tomaron esa información tal cual, interpretando que la mayoría seguía en iOS 18, y medios como Cult of Mac publicaron conclusiones erróneas sobre una supuesta adopción bajísima.
Por qué iOS 26 se ha adoptado un poco menos que iOS 18
Ahora bien, que los números oficiales sean buenos no significa que iOS 26 no haya tenido cierta resistencia. Esos dos puntos de diferencia respecto a iOS 18 no son dramáticos, pero sí evidencian un pequeño frenazo en la velocidad de actualización.
Una de las razones más comentadas es Liquid Glass, el rediseño estético más agresivo que ha vivido iOS en años. Muchos usuarios preferían quedarse en iOS 18 por comodidad, por costumbre o simplemente porque no les convencía el nuevo aspecto de la interfaz.
Durante los primeros meses, los datos internos y encuestas de terceros detectaban que un número significativo de usuarios no quería actualizar a iOS 26 precisamente por el cambio de diseño o por la percepción de que las primeras versiones eran menos estables.
La situación dio un giro importante con la llegada de iOS 26.2: Apple modificó su política y dejó de permitir instalar los últimos parches de seguridad en un iPhone compatible si este no estaba en iOS 26. En la práctica, quien se quedaba en iOS 18 perdía el acceso a las actualizaciones de seguridad más recientes, algo que mucha gente no estaba dispuesta a aceptar.
Esta medida fue muy criticada por algunos usuarios y analistas, que acusaron a Apple de forzar la adopción de iOS 26 a través de la seguridad. Desde un punto de vista de ciberseguridad, tiene cierto sentido unificar versiones, pero no deja de ser una forma contundente de empujar a los rezagados hacia el nuevo sistema.
Compatibilidad, iPadOS 26 y el contexto de las actualizaciones
Otro factor que explica la ligera caída de adopción frente a iOS 18 es la compatibilidad. iOS 26 dejó fuera de la ecuación a modelos muy populares como los iPhone XR, XS y XS Max, que se quedaron oficialmente anclados en iOS 18. En cambio, iOS 18 fue compatible con la misma lista de dispositivos que iOS 17, lo que infló su cuota de instalación.
Al reducir el número de iPhone que pueden dar el salto a iOS 26, el porcentaje total baja de forma orgánica. Es decir, no es solo una cuestión de voluntad del usuario, sino de límites de hardware que Apple ha ido marcando a medida que las nuevas funciones exigen más potencia y recursos.
En el mundo del iPad el panorama es algo distinto: iPadOS 26 presume de una adopción del 66% en modelos recientes y del 57% en el total de iPad en uso. Son cifras algo superiores a las de iPadOS 18 en el mismo periodo (63% y 53%, respectivamente), lo que indica que en tablets la transición ha sido incluso más fluida.
Con todos estos datos sobre la mesa, no se puede hablar de una crisis de adopción en iOS 26. Apple sigue consiguiendo que alrededor de tres cuartas partes de su base moderna de usuarios tenga la última versión en menos de medio año, algo con lo que muy pocos competidores pueden soñar.
Aun así, el ruido generado por el rediseño, los pequeños problemas de rendimiento y la polémica de las actualizaciones forzadas han servido de aviso: de ahí que iOS 27 se esté enfocando tanto en rendimiento, batería y estabilidad, intentando calmar las aguas tras una versión vistosa pero algo más controvertida.
iPhone plegables: el posible iPhone Fold y los rumores del iPhone Flip
Paralelamente a los rumores de software, el mundo del hardware de Apple mira de reojo a los iPhone plegables, que llevan años apareciendo en filtraciones y ahora parecen estar mucho más cerca que nunca.
Las informaciones más consistentes señalan que Apple prepara un iPhone tipo libro, el conocido informalmente como iPhone Fold, cuyo lanzamiento se espera para finales de 2026. Este dispositivo competiría directamente con modelos como los Samsung Galaxy Z Fold y otros plegables “grandes” que se abren como un pequeño tablet.
En las últimas semanas, sin embargo, ha empezado a ganar fuerza otro rumor: Apple también estaría probando un iPhone plegable tipo concha, el llamado iPhone Flip. La filtración viene del informante Fixed Focus Digital (recogida por 9to5Mac), quien asegura que los ingenieros de Cupertino han estudiado a fondo este formato.
Según esta fuente, todavía no hay una decisión tomada sobre si el iPhone Flip entrará en producción masiva. Es lógico que Apple experimente internamente con varios prototipos: el éxito de dispositivos como el Samsung Galaxy Z Flip o el Motorola Razr ha demostrado que hay un público muy interesado en teléfonos compactos que se pliegan de arriba abajo.
No es la primera vez que se oye hablar de un iPhone de tipo concha: los primeros indicios de un “Flip” de Apple datan al menos de 2021, pero la cercanía del supuesto lanzamiento del iPhone Fold hace pensar que, esta vez, los proyectos plegables de la marca están más avanzados que nunca.
Formatos plegables: Flip, Fold y el enfoque de Apple
Para entender mejor el panorama, conviene diferenciar formatos: tanto los plegables tipo flip como los tipo libro parten de un teléfono de tamaño convencional, pero el modo en que se manipulan y el uso final son distintos.
En el diseño tipo flip, la pantalla se pliega sobre sí misma de arriba abajo, dejando un dispositivo muy compacto cuando está cerrado, ideal para guardarlo en bolsillos pequeños y con una pequeña pantalla externa para notificaciones y ciertas funciones rápidas.
En el diseño tipo libro, en cambio, el terminal se abre hacia un lateral y despliega una pantalla de mayor tamaño, muy útil para multitarea, consumo multimedia y productividad. Es casi como llevar un mini tablet en el bolsillo.
Determinar cuál es “mejor” es imposible, porque depende del uso que se le quiera dar al teléfono. Un usuario que valore mucho la portabilidad puede inclinarse por un flip, mientras que quien priorice el espacio de pantalla para trabajar o ver contenido puede preferir un fold.
En paralelo, el mercado ya está empezando a ver soluciones más extremas, como los plegables de triple pliegue de Huawei y Samsung, que llegan a ofrecer paneles aún más grandes. Sin embargo, todo indica que para su primer iPhone plegable Apple se mantendrá en un enfoque de bisagra única, apostando primero por dominar un formato antes de complicarlo con varias articulaciones.
Las filtraciones más recientes sobre el iPhone Fold hablan de un lanzamiento posible en septiembre junto a la familia iPhone 18 Pro. Si ese calendario se mantiene, el hipotético iPhone Flip podría llegar algo más tarde, pero sin quedarse demasiado atrás si Apple decide comercializar ambos conceptos.
eSIM obligatoria en los futuros iPhone 18 en Europa
Más allá del plegable, otro cambio importante que se asoma en el horizonte es el abandono progresivo de la bandeja SIM física. Con los iPhone 17, Apple dio un paso fuerte vendiendo algunos modelos únicamente con eSIM en determinados mercados, replicando lo que ya había hecho en su momento con los iPhone 14 en Estados Unidos.
Un informe del medio Techmaniacs asegura que la Unión Europea, junto a países como México y Japón, podría sumarse a la lista de regiones donde los iPhone se venden solo con eSIM. Es decir, los iPhone 18 en Europa podrían llegar directamente sin bandeja para tarjetas físicas.
La gran ventaja de este movimiento es interna: el espacio que ocupa la bandeja SIM se puede dedicar a ampliar la batería u otros componentes. De hecho, ya se han visto comparativas entre versiones de iPhone 17 con y sin bandeja, y el modelo exclusivamente con eSIM consigue ganar capacidad de batería gracias al hueco liberado.
Como referencia, algunos rumores apuntan a que la batería del iPhone 18 Pro Max podría rondar los 5.200 mAh, una cifra muy considerable para un iPhone. Los informes iniciales sugerían que el iPhone 17 sería el gran punto de inflexión en este sentido, y en parte así ha sido, pero con matices: el iPhone Air, por ejemplo, se lanzó sin SIM física en algunos mercados, mientras que otros modelos siguen manteniendo la bandeja según la región.
El caso de China es peculiar: la implantación de la eSIM allí es mucho más complicada, lo que ha hecho que el iPhone Air tenga más dificultades para consolidarse pese a haberse agotado en su lanzamiento. En Europa el mayor escollo puede estar en las operadoras, ya que algunas todavía cobran suplementos por activar o mantener una eSIM, lo que genera rechazo en parte de los usuarios.
La eSIM como estándar y el impacto en los viajes
Es importante entender que la transición hacia la eSIM no es solo una obsesión de Apple. Otros fabricantes importantes también están avanzando en esta dirección, como demuestra el caso de los Pixel 10 en Estados Unidos, donde se ha optado por priorizar el espacio interno frente a la bandeja física tradicional.
Actualmente siguen existiendo modelos de iPhone con bandeja SIM en el catálogo, pero parece cuestión de tiempo que Apple haga una transición completa a la eSIM a nivel global. El ritmo dependerá tanto de las regulaciones locales como de la capacidad de las operadoras para adaptarse.
Uno de los puntos delicados será, sin duda, el uso del móvil en viajes internacionales. Muchos usuarios están acostumbrados a aterrizar en un país y comprar una tarjeta SIM física barata en cualquier tienda, algo inmediato y muy cómodo.
Con la eSIM, ese mismo proceso pasa a depender de plataformas digitales, códigos QR, apps o webs de proveedores de conectividad. Aunque ya existen muchas opciones de eSIM internacional muy sencillas de usar, hay personas que siguen sin sentirse cómodas gestionando todo desde el móvil y prefieren la tarjeta física como algo “tangible”.
Lo más probable es que, a medida que esta tecnología se extienda, Apple refuerce la educación y las guías sobre cómo configurar eSIM en sus iPhone, y que los operadores faciliten la contratación sin sobrecostes ni procesos complicados. También es razonable pensar que, cuando los iPhone 18 salgan a la venta, Apple revisará qué modelos antiguos mantiene en su catálogo y hasta cuándo seguirá vendiendo dispositivos con bandeja física.
Nuevos productos Apple a la vista: Mac, iPad, HomePod y más
En paralelo a todos estos cambios de iOS y rumores de iPhone, Apple está preparando una gran oleada de hardware para 2025 y 2026, centrada en renovar casi toda la gama Mac y en introducir nuevos productos de hogar y audio.
La compañía ha convocado un mini evento bautizado como “experiencia” para el 4 de marzo, en el que se espera que se presenten varios Mac y quizá algún complemento. No será una keynote clásica, pero sí la primera gran cita del año para los fans de la marca.
Entre los dispositivos con más papeletas para aparecer están los nuevos MacBook Pro de 14 y 16 pulgadas con pantallas Mini LED, manteniendo diseño pero estrenando chips M5 Pro y M5 Max. Junto a ellos llegarían dos MacBook Air de 13 y 15 pulgadas con chip M5, de nuevo sin cambios drásticos de aspecto, pero con un salto importante en potencia y eficiencia.
Se espera también una revisión del Mac Studio, que adoptaría los chips M5 Max y M5 Ultra, siendo este último el más potente hasta la fecha. Y, como novedad en la gama portátil, se ha filtrado la existencia de un nuevo MacBook más económico, con pantalla por debajo de las 13 pulgadas, diseño de aluminio en colores y chip A18 Pro, que se situaría en una franja de precio aproximada de entre 700 y 900 euros.
Completando el lote de probables se habla de un Studio Display 2 con mejor conectividad, sonido mejorado y tasa de refresco de 90 Hz. Sería una actualización lógica para el monitor de Apple, adaptándolo a los nuevos chips y necesidades de los usuarios profesionales.
iPad, HomePod y otros lanzamientos en el horizonte
Además de los Mac, las filtraciones señalan que Apple tiene en cartera varios iPad nuevos para este mismo año. El iPad básico alcanzaría su 12ª generación, con un diseño continuista pero equipando un chip A18 preparado para aprovechar Apple Intelligence.
El iPad Air también recibiría una actualización, manteniendo las versiones de 11 y 13 pulgadas con paneles LCD, pero cambiando al chip M4, lo que lo situaría más cerca de los Mac en potencia y lo haría más atractivo como herramienta semiprofesional.
En el terreno del iPhone, los rumores hablan de un iPhone 17e como sustituto del iPhone 16e, con pantalla de 6,1 pulgadas, Dynamic Island, compatibilidad con MagSafe, chip A19 y un nuevo módem C1X para 5G, acompañado del chip N1 para Bluetooth 6.0 y Wi‑Fi 7. Este modelo, eso sí, podría llegar incluso antes del propio evento.
Para el hogar, se baraja un nuevo HomePod mini 2 con mejores altavoces, nuevas opciones de color y conexiones actualizadas, así como un producto completamente nuevo apodado “HomePod con pantalla”, una especie de pantalla inteligente en la que la nueva Siri tendría un papel protagonista.
De este último se espera una interfaz cargada de widgets para controlar domótica, reproducir contenido y gestionar la información del día a día. Sin embargo, el hecho de que la nueva Siri vaya a tardar más en desplegarse por completo hace pensar que este dispositivo podría retrasarse más allá del primer evento del año.
Lo que vendrá después: iMac, AirPods y los iPhone 18
No todos los productos filtrados tienen posibilidades reales de aparecer a corto plazo. Hay una segunda tanda de lanzamientos que se perfila más hacia la segunda mitad del año, e incluso hacia 2027 en algunos casos.
En esa lista de candidatos a largo plazo está un nuevo iMac de 24 pulgadas con panel 4,5K y chip M5, manteniendo el diseño actual pero poniendo al día las entrañas. También se habla del regreso del iMac Pro con pantalla de alrededor de 32 pulgadas y configuraciones muy avanzadas, aunque su existencia todavía no está al 100% confirmada.
Otro producto largamente rumoreado son unos AirPods Pro más avanzados, una especie de versión superior de los AirPods Pro 3, con nuevo chip y sensores de cámaras infrarrojas para control por gestos y mejora del audio adaptativo. No parece que vayan a debutar en el primer trimestre, pero están en el radar.
Y, como siempre, planea la gran incógnita de los iPhone 18 Pro y 18 Pro Max, llamados a ser los protagonistas del final de año. Mantendrían un diseño similar al actual, con una Dynamic Island más pequeña, mejoras en pantalla y una cámara con teleobjetivo más avanzado. El iPhone 18 estándar, según las filtraciones, no vería la luz este mismo año.
Por último, los rumores sobre el primer MacBook Pro con pantalla táctil y panel OLED siguen ganando fuerza. Se habla de un modelo con chip M6, preparado para finales de año, aunque tampoco se descarta que se retrase a principios de 2027 si Apple considera que aún no está todo lo suficientemente pulido.
En conjunto, todo apunta a que Apple está compaginando una gran revisión de su hardware con una etapa de consolidación en software. iOS 27 se perfila como la versión que pondrá orden tras el salto estético de iOS 26, reforzando rendimiento, autonomía e inteligencia artificial justo cuando llegan los iPhone plegables, la eSIM obligatoria en más mercados y una nueva generación de Mac, iPad y dispositivos de hogar que marcarán el próximo ciclo de la compañía.