Hisense GX Ultra: El monitor gaming 5K que redefine la potencia Mini LED

Última actualización: 1 de junio de 2026
Autor: Isaac
  • Panel de 27 pulgadas con resolución 5K y modo dual que alcanza los 330 Hz en QHD.
  • Retroiluminación Mini LED con 2.304 zonas de atenuación y un brillo pico de 2.000 nits.
  • Conectividad de vanguardia mediante DisplayPort 2.1 de ancho de banda completo.
  • Recubrimiento Obsidian Screen para reducir reflejos y mejorar el contraste visual.

Monitor gaming de alta gama

Hisense ha decidido dar un golpe sobre la mesa en el sector de la computación, trasladando toda la artillería pesada de sus televisores premium al escritorio. Con el lanzamiento del GX Ultra, la firma no solo entra en el juego, sino que busca dominarlo, presentando una pantalla de 27 pulgadas que rompe los esquemas habituales al combinar una resolución 5K asombrosa con una velocidad de respuesta pensada para los usuarios más exigentes.

Este dispositivo no es un monitor más del montón; es una herramienta versátil que intenta cerrar la brecha entre el trabajo creativo de alta precisión y el gaming competitivo más agresivo. Al integrar tecnologías como el panel Mini LED avanzado y un recubrimiento especializado, Hisense propone una experiencia visual donde la calidad de imagen y la fluidez no tienen por qué pelearse entre sí, posicionándose como un rival directo para los grandes pesos pesados de la industria.

Un panel Mini LED con potencia bruta

Detalle de pantalla Mini LED

Lo que realmente hace que el GX Ultra destaque es su sistema de iluminación. Cuenta con 2.304 zonas de atenuación local, lo que permite un control del backlight extremadamente granular. Para que nos entendamos, esto significa que el monitor puede gestionar la luz en áreas muy pequeñas de forma independiente, logrando que los negros sean profundos y evitando ese molesto efecto de halo o «blooming» que solemos ver en pantallas Mini LED más sencillas.

Si hablamos de luminosidad, estamos ante una bestia. El monitor alcanza un brillo máximo de 2.000 nits, situándolo en la cima de las pantallas más brillantes de su diagonal. Esta característica es fundamental para disfrutar de contenidos HDR, donde la diferencia entre las sombras más oscuras y los picos de luz intensos es lo que crea esa sensación de inmersión total en la imagen.

Para evitar que tanta potencia lumínica se convierta en un problema, Hisense ha implementado la Obsidian Screen. Se trata de un recubrimiento brillante pero con capacidades antirreflejos, diseñado para que no pierdas la viveza de los colores ni el contraste percibido aunque tengas luces fuertes en tu habitación, manteniendo una reflectividad de apenas el 1,8%.

Versatilidad extrema: El innovador Modo Dual

Monitor gaming en modo dual

El punto más fuerte de este equipo es sin duda su capacidad de transformación. El GX Ultra implementa un modo dual que permite al usuario elegir el perfil que más le convenga según el momento. Por un lado, tenemos la configuración 5K (5.120 x 2.880 píxeles) a 180 Hz, ideal para quienes editan vídeo, hacen retoque fotográfico o simplemente quieren una nitidez brutal con una densidad de 218 píxeles por pulgada.

Pero si lo que tienes entre manos es un shooter frenético o un juego de e-sports, puedes cambiarte al modo 2,5K (QHD) a 330 Hz. Esta frecuencia de actualización es una locura, ya que reduce drásticamente el input lag y hace que el movimiento sea fluido como la seda. Lo mejor es que el escalado es entero, por lo que no hay desenfoque al pasar de una resolución a otra, manteniendo la proporción exacta de píxeles.

Conectividad y rendimiento técnico

Para que todo este flujo de datos no se colapse, el monitor incorpora un puerto DisplayPort 2.1 de ancho de banda completo. Esto es vital, porque mover una señal 5K a 180 Hz sin recurrir a la compresión DSC (Display Stream Compression) sería imposible con versiones anteriores. Gracias a esto, la señal viaja limpia y sin pérdidas de calidad, aprovechando cada hercio del panel.

En cuanto a la respuesta, el GX Ultra ofrece un tiempo de 1ms GtG (Gris a Gris), eliminando cualquier rastro de ghosting. Además, es compatible con la tecnología BFI (Black Frame Insertion) para mejorar la claridad del movimiento. En el apartado cromático, el monitor cubre el 98% de la gama DCI-P3, asegurando que los colores sean fieles y vibrantes, apoyados por una atenuación DC de 16 bits para transiciones más suaves.

La conectividad no se queda solo en el DP 2.1. También encontramos HDMI 2.1 y un puerto USB-C muy versátil que no solo transmite señal de vídeo, sino que puede suministrar hasta 90W de energía para cargar tu portátil mientras trabajas. Para redondear la experiencia, incluye altavoces duales con un chip de audio inteligente que mejora la salida sonora.

El hermano mayor: El modelo UX Ultra

No podemos hablar del GX Ultra sin mencionar que no llega solo. Hisense también ha presentado el modelo UX, que lleva las cosas al siguiente nivel con la tecnología RGB Mini LED. A diferencia del Mini LED estándar, aquí cada punto de luz tiene diodos rojos, verdes y azules independientes, eliminando la necesidad de filtros de color y logrando una cobertura del 100% del espacio BT.2020.

El modelo UX utiliza el chip de procesamiento H7 con IA, el mismo que equipan sus teles de gama alta, para optimizar la imagen en tiempo real. Mientras que el GX Ultra es la opción equilibrada y potente, el UX es un experimento de lujo que busca la máxima pureza de color y un control del blooming aún más preciso, convirtiéndose en el sueño de cualquier entusiasta del hardware.

El Hisense GX Ultra ha aterrizado inicialmente en el mercado chino con un precio de 6.999 RMB (aproximadamente entre 870 y 1.030 dólares según el tipo de cambio y descuentos). Con un hardware que presume de OD Zero (reduciendo la distancia entre LEDs y panel a solo 4mm) y un brillo que deja ciegos a sus competidores, este monitor se planta como una de las opciones más disruptivas para quienes buscan el equilibrio perfecto entre productividad 5K y gaming competitivo de 330 Hz.