- MIUI ofrece una personalización muy profunda de temas, iconos, fuentes, pantalla de bloqueo y navegación, sin necesidad de root.
- Las funciones avanzadas como apps duales y Segundo espacio permiten separar trabajo y vida personal y proteger mejor la privacidad.
- El control de notificaciones, batería, sonido y accesos rápidos ayuda a optimizar la experiencia diaria y el rendimiento del dispositivo.
- El menú de ajustes de MIUI es potente pero complejo, por lo que usar el buscador interno es clave para no perderse entre submenús.

Si usas un móvil Xiaomi, Redmi o POCO, seguro que has pasado horas toqueteando menús y descubriendo funciones nuevas. MIUI (y ahora HyperOS) es una de las capas más completas y personalizables de Android, pero también una de las que más se disfruta cuando sabes dónde están sus ajustes y trucos escondidos.
En esta guía vamos a recopilar y reorganizar en un solo sitio consejos, trucos y funciones poco conocidas de MIUI: desde el modo lectura y el modo oscuro, hasta la duplicación de apps, el Segundo espacio, la personalización total de temas, notificaciones, pantalla de inicio y pequeños ajustes que marcan la diferencia en el día a día.
MIUI y su potencia de personalización: qué la hace diferente
MIUI es una capa de Xiaomi basada en Android que lleva años evolucionando y ganando opciones. Su filosofía es clara: permitir que modifiques casi todo sin necesidad de root, desde el aspecto visual hasta el comportamiento de muchas funciones del sistema.
A diferencia de un Android «puro», aquí encuentras un sistema de temas muy profundo, apps integradas de gestión y decenas de menús de ajustes. Eso es una ventaja brutal para quien quiere personalizar, pero también hace que a veces sea complicado localizar una opción concreta entre tanto submenú.
Este enfoque tiene un efecto muy positivo: puedes adaptar la interfaz a tu estilo y a cómo usas el móvil, mejorando productividad, comodidad visual, accesibilidad e incluso autonomía de batería si configuras bien brillo, modo oscuro y optimizaciones.
Cuidar la vista: modo lectura y ajustes de pantalla
Pasamos horas con el móvil en la mano, muchas veces a oscuras o con poca luz. Esa combinación de pantalla brillante y entorno oscuro cansa muchísimo la vista, algo que MIUI intenta mitigar con varios modos específicos.
El primero es el modo lectura, que reduce la luz azul y calienta el tono de la pantalla para que resulte más agradable en sesiones largas de lectura. Lo encontrarás en Ajustes > Pantalla > Modo de lectura, donde puedes activarlo manualmente o programarlo para que se encienda por la noche.
También dispones de un control muy fino del brillo y la temperatura de color. Desde los ajustes de pantalla puedes ajustar el contraste, elegir modo automático o estándar y adaptar los colores a tu gusto, algo clave si consumes mucho contenido multimedia o lees durante horas.
En versiones recientes como MIUI 14, todo esto se complementa con un modo oscuro mejorado que se puede programar y ajustar en intensidad, y que además interactúa con muchas apps de terceros que soportan este tema oscuro.
Modo oscuro en MIUI: estética, comodidad y batería
El modo oscuro se ha convertido en un imprescindible, tanto por estética como por salud visual y autonomía. En MIUI puedes activarlo desde Ajustes > Pantalla > Modo oscuro, con la opción de encenderlo siempre, programarlo por horario o sincronizarlo con el amanecer y atardecer.
Una de sus ventajas frente a otras capas es que permite personalizar el modo oscuro por aplicación. Es decir, puedes decidir en qué apps se fuerza el tema oscuro y en cuáles prefieres mantener el aspecto claro original.
Además, MIUI ofrece controles extra como ajustar el contraste del texto y ciertos elementos de la interfaz, algo que ayuda a que la lectura siga siendo clara aunque todo esté en negro o gris.
Si tu dispositivo tiene pantalla AMOLED, usar modo oscuro de forma habitual puede reducir ligeramente el consumo, ya que los píxeles negros consumen menos energía. No es magia, pero con un uso intenso se nota a lo largo del día.
Temas, iconos y fuentes: darle tu propio estilo a MIUI
Uno de los grandes puntos fuertes de MIUI es la app Temas. Esta tienda integrada te permite transformar por completo el aspecto de tu móvil con miles de temas, muchos gratuitos y algunos de pago.
Solo tienes que abrir la app Temas (viene preinstalada) y explorar categorías como «Populares», «Recomendados» o «Nuevos». Un tema puede cambiar iconos, fondos, pantalla de bloqueo, sonidos del sistema e incluso algunos elementos de apps nativas, así que con un solo toque tu móvil parece otro.
Si no te convence aplicar un tema completo, MIUI permite mezclar piezas de distintos temas: puedes quedarte con el fondo de uno, los iconos de otro y la pantalla de bloqueo de un tercero. Esta combinación se gestiona desde “Mi página” dentro de Temas, entrando en la opción de personalizar tema.
En el apartado visual también puedes modificar las fuentes y su tamaño. Desde Ajustes > Pantalla > Tamaño de fuente ajustas el tamaño del texto, y desde Temas puedes descargar diferentes estilos tipográficos para dar un toque más formal, minimalista o desenfadado a toda la interfaz.
Fondos de pantalla, animaciones y pantalla de bloqueo
El fondo de pantalla es la carta de presentación de tu móvil, y MIUI lo sabe. Desde Ajustes > Fondo de pantalla o desde la propia app Temas puedes elegir entre fondos estáticos, fondos animados y carruseles que van cambiando automáticamente.
MIUI permite que la pantalla de inicio y la pantalla de bloqueo usen fondos diferentes, lo que te da más juego para diferenciar «modo trabajo» y «modo ocio» visualmente. Además, puedes activar el carrusel en la pantalla de bloqueo para que cada vez te aparezca una imagen distinta.
En versiones recientes se han popularizado los fondos de pantalla animados que cambian según la hora del día, mostrando escenarios diurnos o nocturnos. Son más vistosos que un fondo fijo, aunque conviene vigilar el consumo de batería si son muy complejos.
La pantalla de bloqueo también concentra bastantes ajustes: desde ahí decides qué notificaciones se muestran y con qué nivel de detalle (todo el contenido, solo el remitente o nada), y puedes activar gestos como el doble toque para despertar la pantalla o la activación al levantar el móvil.
Pantalla de inicio, widgets y Bóveda de aplicaciones
MIUI organiza las apps de forma similar a iOS: por defecto no hay cajón de aplicaciones y todo va al escritorio. Eso obliga a cuidar más la organización para no acabar con páginas infinitas llenas de iconos sueltos.
Para ordenar todo, puedes ir a Ajustes > Pantalla de inicio y Recientes, donde eliges el lanzador, activas la reorganización automática y configuras opciones como la Bóveda de aplicaciones. También puedes decidir si quieres o no un cajón de apps en las versiones que ya lo permiten.
Si mantienes pulsada un área vacía del escritorio, se abre un menú rápido desde el que añadir widgets, cambiar el fondo o acceder directamente a los ajustes de la pantalla de inicio. Desde ahí también puedes seleccionar varias apps a la vez para moverlas en bloque o meterlas en carpetas.
La llamada Bóveda de apps es una pantalla especial accesible deslizando a la derecha desde el inicio. Muestra tarjetas con accesos rápidos, notas, herramientas y apps frecuentes, y se personaliza desde su propio panel y desde Ajustes > Pantalla de inicio y Recientes.
Navegación por gestos, multitarea y modo una mano
Con las pantallas grandes, aprovechar bien cada milímetro es clave. MIUI ofrece dos sistemas de navegación: botones clásicos o gestos a pantalla completa. Puedes cambiar entre uno y otro desde Ajustes > Pantalla completa.
Los gestos liberan espacio en la parte inferior y, una vez que te acostumbras, permiten moverte entre apps y la pantalla de inicio de forma más fluida. Además, MIUI incluye demos visuales en ese mismo menú para aprender los gestos básicos.
La multitarea en MIUI se muestra en forma de tarjetas en dos columnas con desplazamiento vertical. Desde ahí puedes cerrar apps deslizando hacia los lados, bloquearlas para que no se cierren, activar pantalla dividida o ir a los ajustes específicos de cada aplicación dejando pulsada su tarjeta.
Si tu móvil es grande y te cuesta llegar a la parte superior, tienes el modo una mano. Entra en Ajustes > Ajustes adicionales > Modo con una mano y actívalo. Después, un gesto desde el botón de inicio (o equivalente) reduce temporalmente la pantalla a una esquina para que puedas escribir con una sola mano.
Apps duales y Segundo espacio: dos móviles en uno
MIUI lleva ventaja desde hace años en algo muy práctico: la duplicación de aplicaciones para usar dos cuentas a la vez. Si quieres dos WhatsApp, dos Facebook o dos Telegram, no necesitas apps externas.
Solo tienes que ir a Ajustes > Aplicaciones > Aplicaciones duales y activar la opción en las apps compatibles. Se creará una copia independiente con su propio icono, de forma que puedas separar trabajo y vida personal sin líos.
Si esa separación se te queda corta, MIUI ofrece una función todavía más radical: Segundo espacio. La encuentras en los ajustes generales y crea una sesión completamente independiente del sistema, con su propio escritorio, cuentas y datos.
Para cambiar entre el espacio principal y el segundo se pide contraseña o desbloqueo biométrico, ideal si quieres un «perfil privado» o un entorno separado para trabajo. Ten en cuenta que tendrás que iniciar sesión de nuevo en Google Play y en todas tus apps en ese espacio.
Bloquear apps, ocultar archivos y proteger tu privacidad
En tiempos de móviles compartidos y miradas indiscretas, MIUI trae de serie varias funciones de privacidad muy útiles. La primera es el bloqueo de aplicaciones, disponible desde Ajustes > Aplicaciones > Bloqueo de aplicaciones (o en el último tramo de los ajustes generales, según versión).
Ahí eliges qué apps quieres proteger y configuras un patrón, PIN o huella para abrirlas. Es perfecto para chats, galería, correo o cualquier servicio sensible que no quieras que se abra sin tu permiso.
En la app Gestor de archivos también hay una opción para ocultar y proteger carpetas o archivos concretos. En el menú encontrarás “Bloquear archivos” o la posibilidad de crear una carpeta privada, que quedará oculta del explorador normal.
Para acceder a ese contenido oculto, normalmente basta con deslizar hacia abajo en la pantalla principal del gestor y introducir la contraseña del dispositivo. Es una forma muy cómoda de guardar fotos, vídeos o documentos sin depender de apps de terceros.
Notificaciones, barra de estado y control del sistema
Las notificaciones en MIUI siempre han tenido su propio toque y han ido cambiando con el tiempo. El centro de control y la barra de notificaciones se configuran desde Ajustes > Notificaciones y barra de estado, donde puedes afinar su comportamiento.
Desde ese panel eliges qué apps pueden enviar notificaciones y cómo se muestran: en forma de globos, en la pantalla de bloqueo, como notificaciones flotantes, agrupadas o separadas, etc. También ajustas qué iconos aparecen en la barra de estado.
Otros ajustes complementarios están repartidos por el sistema: el tono de aviso se cambia en Sonido y vibración, la opción de encender la pantalla al recibir notificaciones está en Pantalla de bloqueo y contraseña, y la visibilidad del contenido de las notificaciones en pantalla de bloqueo se configura en sus ajustes avanzados.
Es muy recomendable revisar también Batería y rendimiento, porque la gestión agresiva del ahorro de energía puede retrasar notificaciones de apps como WhatsApp, Slack u otras. Entrando en los ajustes de ahorro de batería de cada app y desactivando ciertas optimizaciones, te aseguras de recibir los avisos en tiempo real.
Sonido, vibración y mejoras de audio en MIUI
El apartado sonoro también está bastante cuidado. Desde Ajustes > Sonido y vibración puedes cambiar los tonos de llamada, notificaciones y alarmas, además de personalizar patrones de vibración y el feedback al tocar la pantalla.
Si usas auriculares, MIUI incluye un menú específico en Ajustes adicionales > Auriculares y efectos de audio. Ahí puedes activar Sound Enhancer, elegir un perfil de sonido e incluso usar preajustes pensados para auriculares Xiaomi, además de ajustar el ecualizador a tu gusto.
Para quienes necesitan registrar conversaciones por trabajo o motivos legales, MIUI integra opciones de grabación de llamadas dentro de la app de teléfono. Entrando en Ajustes > Aplicaciones del sistema > Ajustes de llamada > Llamada entrante, puedes activar la grabación automática de todas las llamadas o solo de números concretos.
Y si lo que quieres es grabar la pantalla, el sistema incorpora una grabadora de pantalla accesible desde los accesos rápidos de la cortina de notificaciones. Desde el engranaje de esa herramienta eliges si la grabación incluirá audio interno, del micrófono o ambos.
Productividad extra: Mi Remote, gestión de batería y accesos rápidos
Muchos móviles Xiaomi siguen incluyendo emisor de infrarrojos. Gracias a eso, con la app Mi Remote puedes usar el móvil como mando a distancia para televisores, aires acondicionados y otros dispositivos, aunque no sean de Xiaomi.
La configuración es sencilla: eliges el tipo de aparato y la marca, sigues las instrucciones en pantalla y guardas tantos mandos como necesites. Incluso suelen aparecer accesos rápidos a Mi Remote en la pantalla de bloqueo para iniciar el control sin perder tiempo.
En cuanto a consumo y mantenimiento, MIUI integra una app llamada Seguridad que centraliza varios apartados: uso de datos, limpieza de almacenamiento, análisis de virus, gestión de permisos… Desde ahí puedes controlar qué apps se inician solas, cómo se comportan en segundo plano y qué notificaciones de uso de datos quieres recibir.
Otra función curiosa es la posibilidad de programar el encendido y apagado automático del dispositivo. En versiones que lo incluyen, se encuentra en Ajustes > Batería > Funciones adicionales > Programar encendido/apagado, ideal para que el móvil se apague solo por la noche y se encienda justo antes de que suene la alarma.
Botones físicos, gestos rápidos y linterna exprés
Algunos modelos de Xiaomi montan un botón físico adicional pensado para el asistente de voz. Aunque la pulsación simple suele estar bloqueada para el asistente, sí se puede personalizar la doble pulsación o la pulsación prolongada.
Para ello hay que entrar en Ajustes adicionales > Accesos rápidos a botones y gestos y buscar la sección de Botón IA. Desde ahí puedes asignar acciones como abrir la cámara, la linterna, lanzar una app concreta o activar una función rápida del sistema.
En ese mismo menú de accesos por gestos puedes configurar atajos muy útiles, por ejemplo encender la linterna con una combinación del botón de encendido, lo que resulta comodísimo cuando necesitas luz sin desbloquear el teléfono.
Ten en cuenta que algunos apartados de animaciones y gestos detienen la reproducción multimedia cuando entras a configurarlos, algo normal pero que sorprende la primera vez si estás escuchando música.
MIUI, sus ajustes infinitos y cómo no perderte
Una crítica recurrente a MIUI es que su menú de ajustes se ha vuelto gigantesco y un tanto caótico con los años. Muchas opciones se solapan, se repiten o están en lugares poco intuitivos si vienes de otra marca o de Android puro.
Por ejemplo, en lugar de tener todo lo de conexiones en Wi‑Fi y Redes, MIUI agrupa cosas como compartir Internet, NFC o Mi Share en “Conexión y compartir”. O para gestionar permisos de apps, en vez de una sección única de seguridad, tienes que pasar por el menú de Aplicaciones y luego entrar a “Permisos”.
También hay secciones muy cargadas: “Sobre el teléfono” incluye información del dispositivo, actualizador, almacenamiento y copia de seguridad; “Pantalla de bloqueo” guarda el tiempo de apagado de pantalla, que podría estar en Pantalla; y existen apartados separados para Contraseñas y seguridad, Seguridad y emergencias y Protección de la privacidad, cuando podrían estar unificados.
Esta acumulación de funciones hace que, aunque MIUI sea potentísimo, sea fácil perderse entre menús y submenús. Por fortuna, la barra de búsqueda dentro de Ajustes funciona bastante bien, así que conviene acostumbrarse a escribir directamente lo que buscas en vez de navegar a ciegas.
Con todo, quienes se toman un tiempo para entender la lógica (o el caos) de MIUI descubren que la capa ofrece un nivel de control y personalización muy superior a la media, a costa de exigir un poco más de paciencia al principio.
Con todas estas funciones a mano —modo lectura, temas avanzados, apps duales, Segundo espacio, gestos personalizables, herramientas de seguridad, Mi Remote, gestión de batería y un sinfín de ajustes de pantalla, sonido y notificaciones—, puedes convertir tu Xiaomi en un dispositivo muy adaptado a tu forma de usarlo, tanto si te preocupa la privacidad como si buscas exprimirlo al máximo en productividad o en personalización estética; la clave está en dedicar un rato a explorar cada sección y en apoyarte siempre en el buscador de ajustes para domar, poco a poco, la enorme cantidad de posibilidades que MIUI pone a tu alcance.