- Arquitectura Octa-Core con núcleos Cortex-A75 y A55 que equilibran potencia y ahorro energético.
- Gráficos Mali-G52 capaces de ejecutar juegos populares como PUBG en ajustes medios.
- Fabricación en 12 nm optimizada para tablets y smartphones de gama media económica.

Si te estás planteando pillar un dispositivo económico y te has topado con el UNISOC Tiger T618, probablemente te preguntes si realmente da la talla. Este chip se ha convertido en un habitual de las tablets chinas y algunos móviles, posicionándose como una alternativa muy competitiva para quienes no quieren gastarse un dineral pero necesitan que el aparato no se quede colgado al abrir dos apps a la vez.
A diferencia de los procesadores de gama alta, este SoC busca el punto dulce entre coste y rendimiento, enfocándose especialmente en el sector de las tablets de gama media. No intenta competir con los monstruos de Qualcomm o Apple, sino que ofrece una experiencia fluida y solvente para el día a día, el streaming y el gaming ligero, haciendo que el hardware accesible sea mucho más atractivo.
Arquitectura y corazón del sistema
Hablemos de lo que lleva dentro. El T618 es un procesador de ocho núcleos fabricados bajo una tecnología de 12 nm. Su configuración no es simétrica, ya que utiliza una combinación de dos núcleos ARM Cortex-A75 que llegan hasta los 2 GHz para las tareas pesadas y otros seis núcleos Cortex-A55 (algunas fuentes indican cuatro, pero la arquitectura general es Octa-Core) que gestionan los procesos en segundo plano para no fundir la batería.
Este diseño permite que el chip sea bastante eficiente energéticamente, algo vital en dispositivos con pantallas grandes. Además, es un procesador de 64 bits que soporta instrucciones ARM v8-A, lo que significa que puede ejecutar aplicaciones modernas de 64 bits sin despeinarse, garantizando compatibilidad con la gran mayoría del software actual de Android.
Potencia Gráfica y Experiencia Gaming
En el apartado visual, el T618 integra una GPU Mali-G52 3EE. Esta tarjeta gráfica es la encargada de que todo se mueva con soltura. Cuenta con soporte para OpenGL ES 3.2 y Vulkan 1.0, lo que permite que la interfaz del sistema sea fluida y que los juegos no den tirones molestos.
Si te mola jugar, los resultados son sorprendentemente decentes para su precio. En títulos como PUBG Mobile, se puede jugar en ajustes medios o altos manteniendo una tasa de frames aceptable. Otros juegos como Call of Duty: Mobile rondan los 40 fps, mientras que en experiencias más exigentes como Genshin Impact, el rendimiento baja a unos 24 fps, lo cual es normal dado que no es un chip diseñado para el gaming extremo.
Capacidades Multimedia y Pantalla
La unidad de procesamiento de vídeo (VPU) es otro punto fuerte. El chip soporta la decodificación nativa de codecs H.265 y VP9, permitiendo reproducir contenido en Full HD (1080p) a 60fps sin que el procesador sufra. En cuanto a la resolución de pantalla, puede gestionar paneles de hasta 2400×1800 píxeles, lo que lo hace ideal para tablets con resolución 2K.
Sin embargo, no todo es perfecto. Este SoC no soporta el codec AV1 ni ofrece compatibilidad con HDR o formatos de color de 10 bits de forma fluida, lo que puede provocar saltos de frames en archivos de vídeo muy pesados o ultra alta definición. Aun así, para usar Netflix, YouTube o Disney+, funciona de maravilla.
Benchmarks y comparativas reales
Para ponerle números a la potencia, los tests de rendimiento sitúan al T618 en un nivel similar al del Snapdragon 660 o el Helio P70. En Antutu, suele rondar los 223.000 puntos, mientras que en Geekbench ofrece resultados competitivos que lo ponen incluso por encima del antiguo Huawei Kirin 970 en algunas pruebas de computación bruta.
- 3DMark: Logra puntuaciones cercanas a los 578 puntos, superando a chips como el Exynos 9610.
- PCMark: Demuestra ser solvente en tareas de oficina, edición de texto y gestión de archivos.
- Conectividad: Incluye módems 4G-LTE multibanda con velocidades de subida de hasta 150 Mbps.
Memoria y Soporte de Hardware
El SoC es bastante versátil con la memoria, permitiendo el uso de RAM LPDDR3 y LPDDR4, y es compatible con almacenamiento eMMC 5.1. Esto permite que los fabricantes monten configuraciones comunes de 4 GB o 8 GB de RAM, lo cual es el estándar para que Android 11 o versiones superiores funcionen con soltura.
Además, el chip integra soporte para cámaras de hasta 32 MP con capturas a 24fps, lo que es más que suficiente para las cámaras frontales y traseras de las tablets económicas, donde la fotografía no es la prioridad principal, sino la funcionalidad general del dispositivo.
Este procesador se consolida como una pieza de hardware muy equilibrada que permite montar dispositivos funcionales, rápidos en tareas cotidianas y capaces de soportar juegos medianos sin costar una fortuna. Su arquitectura de 12 nm y el soporte de instrucciones de 64 bits aseguran que el equipo no quede obsoleto rápidamente, ofreciendo una autonomía envidiable y una estabilidad notable en el ecosistema Android.
