- Variedad de procesadores que van desde Intel Celeron hasta Intel Pentium B970.
- Pantalla estándar de 15,6 pulgadas con resolución HD y peso de 2,5 kg.
- Gráficos integrados Intel HD aptos para tareas básicas y juegos antiguos.
- Rango de precios económico situado entre los 300 y 400 euros.
Si estás echando un vistazo a equipos informáticos veteranos pero cumplidores, la gama de portátiles HP 650 es un nombre que seguramente te sonará. Se trata de una serie diseñada para quienes buscan un equipo equilibrado, capaz de solventar tareas básicas de oficina o estudios sin complicarse la vida con especificaciones extremas.
Es importante mencionar que HP, la compañía estadounidense fundada allá por 1939 y referente mundial en hardware, ha sabido mantener una cuota de mercado impresionante, situándose como el segundo fabricante de PC más relevante a nivel global, solo por detrás de Lenovo. Esta trayectoria se refleja en la construcción de equipos como el 650, que priorizan la estabilidad.
Modelos y configuraciones de hardware

Dentro de esta familia encontramos diversas variantes que se adaptan a distintos presupuestos y necesidades. Por ejemplo, el modelo HP 650-C1N02EA monta un procesador Intel Celeron B830, ideal para quien no quiere gastar demasiado y solo necesita navegar por la red o escribir textos.
Si buscamos un pelín más de potencia, tenemos el HP 650-H5K82EA, que incorpora el Intel Celeron 1000M. Este chip, basado en la arquitectura Ivy Bridge, ofrece una frecuencia de 1,8 GHz, permitiendo que el sistema se sienta algo más ágil en el día a día.
Para aquellos que requieren un salto cualitativo en el rendimiento, el HP 650-B6N63EA llega equipado con un Intel Pentium B970. Este procesador Dual-core utiliza la arquitectura Sandy Bridge y admite controlador de memoria dual-channel DDR3, lo que le da una ventaja competitiva sobre los modelos Celeron.
Rendimiento Gráfico y Pantalla

En el apartado visual, estos equipos no están pensados para el gaming intensivo. La serie utiliza soluciones integradas como la Intel Graphics Media Accelerator (GMA) HD Graphics y la Intel HD Graphics (Sandy Bridge). Estas tarjetas son solventes para contenido multimedia, pero solo permiten ejecutar juegos antiguos con fluidez.
Si intentas lanzar un título moderno, lo más probable es que tengas que reducir los detalles al mínimo para que sea jugable, ya que estas GPUs están integradas en las CPU y comparten recursos limitados.
En cuanto al panel, todos los modelos comparten una pantalla de 15,60 pulgadas con una relación de aspecto 16:9 y una resolución nativa de 1366 x 768 píxeles. Es un tamaño estándar que resulta cómodo para trabajar, aunque no sea la definición más alta de los portátiles actuales del mercado.
Dimensiones, Peso y Valoración

Hablemos de la portabilidad. El equipo tiene un peso aproximado de 2,5 kg, una cifra muy común en los portátiles de entre 14 y 16 pulgadas de aquella época. No es precisamente una pluma, pero es manejable para llevarlo en la mochila al trabajo o a clase.
Sobre el precio, hemos visto unidades moviéndose en un rango entre los 300 y 400 euros, dependiendo claramente del procesador que lleve integrado y el estado del mismo. Es una inversión razonable para un equipo de entrada.
Si analizamos las puntuaciones medias, el equipo suele rondar el 80%. Aunque parezca una nota alta, en el mundo de los análisis técnicos se considera que está por debajo del promedio, ya que rara vez se bajan de los 60 puntos. Por ello, no se recomienda como compra principal si buscas potencia bruta, sino como una herramienta básica.

El conjunto de la serie HP 650 ofrece una experiencia funcional centrada en la productividad básica, con pantallas amplias y procesadores que, aunque modestos, cumplen su función, situándose como una opción económica para quienes no requieren ejecutar software pesado o juegos actuales.